miércoles, 29 de abril de 2009
Cruzar en una balsa
Un río profundo y rápido puede cruzarse varias veces usando el efecto del péndulo en un meandro del mismo; ello es necesario cuando deben cruzar varios hombres. Sin embargo recuerda:
1-. La balsa debe estar inclinada respecto al a dirección de la corriente
2-. La cuerda de anclaje debe ser de 7 a 8 veces más larga que ancho el río
3-. La fijación de la cuerda a la balsa debe ser ajustable para poder cambiar la inclinación de la misma y que pueda volver ala orilla de origen.
Fuente: Revista Comando
Almadía
1-. Travesaños de tres caras, más largo que ancha sea la balsa
2-. Se atan los extremos
3-. Troncos
4-. Remos
Pasos a seguir para construirla
1-. Construye la balsa sobre dos troncos de deslizamiento inclinados en la rivera.
2-. Corta cuatro hendiduras en cada tronco, opuestas dos a dos aunque no coincidentes. La base de las hendiduras será más ancha que la parte superior
3-. A través de las hendiduras se introducen unos travesaños de tres caras y 30 cm más largos que ancha sea la almadía. Primero se introducen los travesaños de un lado y después lo del otro
4-. Los extremos sobresalientes de los travesaños se atan con cuerdas para dar mayor rigidez al conjunto. En el agua, los travesaños se dilatan y mantienen los troncos fuertemente unidos
5-. Si los travesaños quedan demasiados holgados, se pueden asegurar con pequeñas cuñas de madera seca, que al mojarse se expandirá.
Flotadores
1-. Pantalones
Se cierran las perneras por su parte inferior y se abotona la bragueta. A continuación,, se cierra el talle (o las perneras a la altura de las ingles) intentando crear una bolsa de aire en el interior. Cuando se cruza un curso muy ancho, este “flotador” debe inflarse varias veces.
2-. Recipientes vacíos
Ata varias latas vacías, cantimploras o cajas de madera. Este tipo de flotadores no pueden usarse en ríos de aguas rápidas.
3-. Bolsas de plástico
Infla dos o más bolsas grandes o sacos de plástico.
4-. Poncho
Enrolla vegetación verde en el interior del poncho hasta conseguir un rollo de unos 45 cm de diámetro. Ata los dos extremos del rollo, que podrás pasarte por la cintura o en bandolera
5-. Troncos
Corta un tronco o utiliza uno caído junto a la orilla. Pero antes comprueba su flotabilidad, pues algunos troncos, como los de palmera, se hunden incluso cuando la madera está muerta.
6-. Juncos
Prepara haces de juncos de unos 25 cm o más de diámetro. Las muchas bolsas de aire que hay los tallos proporcionan flotabilidad hasta que estos se pudren. Comprueba que los haces soportan tu peso antes de aventurarte en las aguas.
Cruzar río sin uso de balsas
Cruzando una corriente rápida
Si cruzas una corriente muy impetuosa, quítate los pantalones y calzoncillos para que el agua tenga menos superficie donde empujar. Quédate con el calzado para que proteja tus pies y tobillos de las piedras y para disponer de mejor agarre en el fondo. Sujeta los pantalones y otras cosas importantes de tu equipo en la parte superior de la mochila; si has de desprenderte de algo, lo encontrarás todo junto.
Colócate la mochila muy alta sobre la espalda de forma que puedas desprenderte de ella con rapidez si pierdes pie. Una mochila que no se suelte lo suficientemente pronto, puede arrastrar al fondo al nadador más experimentado. Cuanto más pese el equipo, sin embargo, mejor, ya que ayudará a afianzarte en el fondo cuando vadees.
Busca un palo resistente de unos 12 cm de diámetro y de dos o dos y medio metros. Agárralo con fuerza y clávalo firmemente en el fondo para romper la corriente. Planta cada pie con firmeza a cada paso, y mueve el palo hacia delante, ligeramente más debajo de la corriente que la posición anterior. Mantén el palo sesgado de forma que la fuerza de la corriente lo mantenga firmemente contra ti.
1-. Cruza el curso en un ángulo de 45º, con el compañero más pesaso en el extremo trasero del palo
2-. Un vadeo de cuatro hombres a vista de pájaro; la corriente fluye en un ángulo de 45º respecto al palo
Cruce en equipo
Si no vas solo, cruza la corriente en equipo. Asegúrate de que todos han preparado su equipo como ya se ha indicado. El de más peso se situará en el extremo del palo corriente abajo y el más delgado en la otra punta. Así el primero romperá la corriente y los demás podrán moverse algo más cómodamente. Si el primero pierde pie, los demás podrán sujetar con fuerza el palo permitiéndole un asidero.
Como en todo vadeo, cruza a unos 45º con la corriente. No es conveniente que se aten las personas del equipo.
Crecidas
Cuidado con las crecidas, muy corrientes en los trópicos y en algunas estaciones en otras zonas. Pueden producirse de repente a muchos kilómetros de una tormenta. Trata de cruzar con seguridad pero rápidamente. La pérdida de calor puede ser importante y pronto te quedarás débil. Una vez en la otra orilla, sácate la ropa y escúrrela todo lo que puedas. Si puedes, ponte ropa seca, si no es posible, vuelve a ponerte las húmedas: se secarán tan pronto entres en calor.
Fuente: Revista Comando
martes, 28 de abril de 2009
Cruce en balsa
Una de las más viejas formas de viajar es en balsa y con frecuencia es el método más seguro y rápido de atravesar un obstáculo acuático; no obstante, construir una balsa es pesado y lento a menos que dispongas del equipo y la ayuda necesarios.
Foto: Paracaidistas británicos realizando unas maniobras utilizando una balsa para transportar el equipo.
Balsa de hierba
La balsa soportará unos 115 kg si está apropiadamente construida. Utiliza los ponchos y hierba verde, fresca; dos pequeños troncos y un trozo de cuerda o enredadera.
1-. Anuda fuertemente el cuello de cada poncho con elo.
2-. Ata trozos de cuerda en las esquinas y lados de cada poncho. Asegúrate de que sean lo suficientemente largas como para cruzar y anudarse con la correspondiente del lado opuesto
3-. Extiende un poncho en tierra con la capucha anudada hacia arriba
4-. Amontona matojos frescos y verdes (sin ramas gruesas) hasta una altura de unos 45 cm
5-. Tira el cuello del poncho a través del centro de la pila de matojos
6-. Haz una equis con dos ramas pequeñas y sitúala sobre la pila de matojos
7-. Anuda la equis en su lugar con el vértice del poncho
8-. Vuelve a amontonar otros 45 cm de matojos sobre la equis.
9-. Comprímelo todo ligeramente
10-. Dobla los lados y las esquinas del poncho sobre los matojos y, con las cuerdas o enredaderas atadas a cada esquina y laterales, anúdalas de esquina a esquina y de lado a lado
11-. Extiende el otro poncho de la misma forma, cerca del cojin de matojos que ya has preparado
12-. Rueda el cojin hasta situarlo bocabajo en el centro del segundo poncho
13-. Anuda el poncho como el anterior
14-. Ata un extremo de la cuerda a una cantimplora vacía y el otro a la balsa. Te servirá para remolcarla.
Balsa australiana de ponchos
Si no tienes tiempo de recoger matojos, puedes fabricar una balsa australiana de ponchos. Aunque más estanca, solo permite soportar a flote unos 25 kg de equipo. Utiliza dos ponchos, dos ramas o palos de 1 metro más o menos y cuerdas, enredaderas, cordones de las botas o cualquier material similar.
1-. Anuda firmemente el cuello de cada poncho con el cerradero
2-. Extiende uno de ellos en tierra con el cuelo hacia arriba
3-. Coloca y centra los dos palos, separados entre sí unos 45 cm, en el poncho.
4-. Coloca la mochila, las bolsas, y restante equipo entre dos palos, incluyendo cosas que quieras mantener secas, como las botas y ropas.
Consejos para cruzar ríos
Un río puede ser ancho o estrecho, de aguas someras o profundo, tranquilo o rápido. También influirá que sea alimentado por agua de lluvia, por la nieve o el hielo de un glaciar. Nuestro primer objetivo consistirá en hallar un punto seguro por el que podamos cruzar el obstáculo, lo que haremos desde una altura dominante del terreno. Si ésta no existe podemos encaramarnos a un árbol, por ejemplo.
La profundidad de un río u obstáculo vadeable no debe asustarnos; de hecho, los cursos profundos suelen discurrir más lentamente – y, por lo tanto, son más seguros – que los de aguas someras. Una vez en la otra orilla pondremos las ropas a secar, eso si no hemos optado por improvisar una almadía sobre la que pasar el uniforme y el equipo.
Rápidos
Atravesar un río profundo y de aguas rápidas no es tan peligroso como parece. Debe nadarse siguiendo el curso –nunca contra la corriente- y procurar mantener el cuerpo horizontal en el agua. Ello reduce el riesgo de verse arrastrado hacia el fondo.
Cuando crucemos unos rápidos poco profundos lo haremos boca arriba, con los pies por delante – para detener el impacto contra posibles rocas sumergidas – y utilizando las manos como timones a lo largo de las caderas para darnos mayor flotabilidad.
En zonas de rápidos profundos nadaremos de la forma acostumbrada, con la cabeza por delante, aunque orientados hacia la orilla en la medida de lo posible. Es importante evitar aquellas áreas en las que el agua fluya contracorriente o en la que se den corrientes convergentes, pues pueden indicar la presencia de peligrosos remolinos. También hay que huir del agua arremolinada bajo las cascadas y cataratas, pues hay menos flotabilidad.
Evitar las aguas frías
Antes de intentar el cruce de un curso u obstáculo de agua es necesario comprobar la temperatura del líquido. Si el agua es extremadamente fría y no hemos encontrado un vado poco profundo, debemos renunciar a cruzar a nado y recurrir a otros métodos. Por ejemplo, podemos improvisar un puente abatiendo un árbol sobre el río. Otra solución algo más laboriosa, es hacer una balsa lo bastante grande para nosotros y nuestro equipo.
Otros obstáculos de agua
Puede que debamos cruzar marismas, ciénagas, pantanos e incluso áreas de arenas movedizas. En cualquier caso, No intentaremos caminar por ellos, pues la acción de levantar los pies estando en posición erguida sólo sirve para hundirse más profundamente. Una posibilidad de cruzar es improvisando un puente con un tronco, ramas o follajes.
Otra manera de atravesar tales áreas es tendiéndose sobre la superficie, abierto de brazos y piernas, y braceando o reptando por ella. El cuerpo debe mantenerse horizontal para repartir mejor el peso.
Tu primer paso en un río
1-. Una zona de bifurcaciones. Dos o tres corrientes estrechas son normalmente más fáciles de cruzar que un ancho río.
2-. Obstáculos en la orilla opuesta que puedan ocultarse mientras cruzas. Trata de elegir el punto donde el cruce sea más seguro y fácil
3-. Una arista de rocas que cruza el río. Suele indicar la existencia de rápidos o cañones.
4-. Un salto profundo o un canal hondo. Nunca intentes vadear una corriente directamente por uno de tales puntos o cerca de ellos.
5-. Lugares pedregosos. Evítalos, puedes resultar gravemente herido si caes sobre las piedras. En ocasiones sin embargo, las rocas que rompen la corriente pueden ayudarte.
6-. Un meandro o una orilla arenosa. Si es posible escoge un punto corriente arriba desde el que la corriente te lleve hacia el banco de arena si pierdes pie.
7-. Un curso a través del río que se dirija corriente abajo, de forma que puedas cruzar la corriente en ángulo de unos 45º.
