domingo, 19 de abril de 2009

Actuaciones básicas frente a quemaduras del frío: congelación

Se conoce con este nombre a las lesiones locales producidas por el frío.
Normalmente, afectan a zonas que están más expuestas al frío y más alejadas del centro del cuerpo como: manos, pies, cara (pabellones auriculares, mejillas), que son las más distales y menos protegidas, y por tanto, las que se enfrían más rápidamente.
Hemos de conocer la clasificación de las congelaciones, de las que según su intensidad y desde el punto de vista de la actuación del auxiliador, distinguimos tres grados

c.1) Primer grado
Es el grado más leve. La piel, debido al vasoespasmo, sufre palidez extrema, inicialmente sin dolor; suele acompañarse de edema local. La sensación de frío en la zona da paso al entumecimiento y a la disminución de la sensibilidad. Más adelante, se manifiesta hiperemia reactiva, enrojecimiento y sensación de múltiples pinchazos. Es fácilmente reversible si se trata a tiempo. El ejemplo más típico es el sabañón (eritema pernio)

c.2) Segundo grado
Al persistir y ser más intensa la sensación de frío, se acentúan los síntomas. La piel tiene aspecto de cera; y la zona toma una coloración morada apareciendo ampollas o flictenas, con plasma y glóbulos rojos en su interior: de ahí su color
- El accidentado tiene sensación de tensión en la zona
- Existe inflamación o edema
- Pueden ser dolorosas, y el dolor aumenta con el calor.
- Al secarse las ampollas, los primeros días dejan unas costras negruzcas.

c.3) Tercer grado
Se produce la muerte o necrosis irreversible de los tejidos (incluso el hueso): aparece una zona negra y bien delimitada de la piel sana.
Fuente: Material didáctico de emergencias y primeros auxilios de la Junta de Andalucía

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